Lo que conseguimos es que los equipos involucrados adquieren una visión mucho más completa del negocio, empaticen mejor con el usuario y se alineen para conseguir el objetivo común de dar una experiencia de valor en todo momento.
En este trabajo también afloran oportunidades de mejora de nuestra propuesta de valor.
Que es.
Todas y cada una de las interacciones de tus clientes con tu negocio en sus diferentes puntos de contacto conforman la experiencia en la que se materializa tu servicio.
Diseñar una experiencia consistente en todos los momentos nos asegura mantener las expectativas, no perder oportunidades y potenciar los momentos de impacto.
Esta es la parte más visible del diseño de servicios. En otros ejercicios nos encargamos de diseñar lo que ha de suceder dentro de nuestra organización para poder dar la experiencia diseñada.
Cómo lo hacemos
Para asegurarnos de no perder de vista ningún detalle de la experiencia de los clientes, trabajaremos juntos en el mapeo de sus interacciones y emociones.
Este mapa nos permite identificar puntos muertos, oportunidades y momentos clave en los que potenciar la co-creación de valor con nuestros clientes.
Antes de realizar este mapeo involucramos a los clientes en un estudio previo de investigación para asegurarnos de entender su contexto y objetivos.
El mapeo lo realizamos en uno o más talleres en los que involucramos a los diferentes actores del servicio.